FRANCIA, NUESTRA "TIERNA MADRE"

Naji Farah


Francia ha entrado en la espiral de la violencia que sacude la cuenca mediterránea y los recientes ataques, incluyendo el 14 de julio en Niza, son sólo el comienzo. Desde el fin de la 2ª Guerra Mundial, las guerras sucedidas en Palestina, Líbano, Argelia, Yugoslavia, Libia y ahora en Siria, han causado destrucción y  reconstrucción, por lo que existe una urgencia de evitar esto en Francia.
Los libaneses están directamente afectados por estos eventos, ya que al atacar a Francia, nuestra "tierna madre" se ataca de facto a Líbano. Defender los valores universales de pacifismo y de convivencia religiosa, es también el objetivo de la juventud franco-libanesa bien implantado sobre todo el territorio francés y muy activo en todos los ámbitos.
La experiencia libanesa es esencial hoy en día, con la puesta en marcha del diálogo islámico-cristiano, que permite una mejor comprensión del otro para detener el fanatismo e identificar a los enemigos. Sí, el compromiso con la estabilidad de Francia es hoy en día una prioridad para las comunidades libanesas en el mundo, llamadas junto con los estados miembros de la Francofonía a desarrollar un gran movimiento de solidaridad, antes de que sea demasiado tarde.

 

LÍBANO CADA VEZ MÁS ALTO

Naji Farah

 

Cualquier cosa que digamos o hagamos, Líbano está en la cima de las noticias. El gran evento de la semana pasada fue el acceso de Michel Temer, el 12 de mayo, a la Presidencia de la República de Brasil, después de la separación del cargo de Dilma Rousseff por el Senado. Brasileño de una familia de libaneses que emigraron a Brasil en la década de 1920, ahora está a la cabeza del país más grande de América Latina, aquel con más descendientes de libaneses en el mundo, mientras que Líbano no cuenta con presidente desde la salida de Michel Sleiman en mayo de 2014, hace exactamente dos años.

Irónicamente, mientras se sigue luchando contra Líbano, imponiéndole cientos de miles de nuevos refugiados sirios, además de los palestinos, tratando de desmantelar sus instituciones a través de colaboradores locales, los políticos y otros siembran la cizaña en el país.

Cinco meses antes, en Argentina, el segundo país más grande de la región, Juliana Awada, también libanesa de primera generación de descendientes, ocupó el cargo de primera dama, junto con su marido, Mauricio Macri, presidente electo.

México, el tercer país más grande de América Latina, no se queda atrás, varias fortunas libaneses están fuertemente involucradas en el desarrollo del país, como la del magnate Carlos Slim. Y se podrían citar otros ejemplos, como el grupo Saade, el gigante de la construcción en Francia, o la familia Chaghoury en la base de un plan de construcción importante en Lagos, Nigeria.

La estrategia providencial está bien puesta para que Líbano goce de los beneficios que le permitan reestructurarse, y los puentes entre la madre patria y sus hijos de la emigración puedan consolidarse en los próximos meses.

 

 

LÍBANO, UN PAÍS FASCINANTE - ver fotos

Bordeado por el Mediterraneo por un lado y por cadenas montañosas por otro, Líbano parece suspendido entre el cielo y el mar. A pesar de su pequeña superficie, es una tierra iluminada por su variada geografía, paisajes, cultura e historia, un país cosmopolita con múltiples contrastes, desde el azulado mar hasta las verdes praderas y altas montañas.

Beirut es una capital en permanente movimiento, con un puerto abierto a todos los negocios e intereses comerciales. A la hora de cierre de las oficinas, los beiruti salen a menudo a disfrutar de los numerosos restaurantes y night clubes de esta cosmopolita ciudad. El Museo Nacional tiene documentado el gran pasado arqueológico de Líbano. Justo al lado se encuentra el extraordinario Museo de Minerales de Beirut (MIM) inaugurado en octubre de 2013. 

Biblos con su historia de 7.000 años representa uno de los sitios arqueológicos más grandes del mundo, donde se asentaron las diferentes civilizaciones durante miles de años. Frente al mar, el sitio incluye varios templos cananeos y fenicios, casas fundadas en la Edad de Piedra, paredes de la ciudad antigua y un imponente castillo de los Cruzados.   

Tiro la reina de los mares era famosa por su flota mercantil que recorría el Mediterráneo. Su periodo más glorioso fue en el siglo X a.C. cuando el Rey Hiram ensancho la ciudad. De ahí es donde fue raptada la Princesa Europa por el dios Zeus, y fue así que el continente tomó su nombre. Su hermano Cadmos la siguió i llevo el alfabeto a los griegos. Los tirios luego fundaron Cádiz y Cartago con la princesa Dido o Elisa. Es en la región de Caná que Jesús hizo su primer milagro. 

La Gruta de Jeita formada por erosiones de millones de años es un espectáculo que desafía toda descripción. Las magnificas piedras esculpidas en su interior muestran su esplendor. Visitar esta gruta misteriosa, casi sobrenatural, implica una experiencia emocional por su belleza y diversidad. 

El Museo Nacional tiene en su planta baja más de setenta esculturas. La estrella de la colección es el sarcófago de Ahiram, Rey de Biblos, que tiene inscripciones del alfabeto fenicio. El primer piso contiene aproximadamente mil objetos pequeños de la Prehistoria, la Edad de Bronce y de Hierro, la Helenística, la Romana, del periodo bizantino y de la conquista árabe.  

Tripoli la capital del norte conserva mejor su pasado que cualquier otra ciudad antigua del país. La atmósfera oriental de Tripoli se aprecia en sus mezquitas. Un especial perfume oriental emana de sus famosos “souks” donde el visitante podrá extraviarse en el laberinto de las diminutas calles. El castillo cruzado de Raymond de Saint-Gilles domina la ciudad.  

Anjar es un singular vestigio omeya en Líbano, situado en el valle de la Bekaa cerca del Monte Ante-Líbano. La ciudad, de una simetría perfecta, prosperó bajo el reino del Califa Walid Ibn Abdel-Malik y luego se convirtió en un centro de reposo y recreación. Su ubicación geográfica permitió el desarrollo de este centro comercial importante.  

Qadisha el Valle Santo, refugio de ermitaños y patriarcas, se extiende al pie del pintoresco pueblo de Becharré y con fácil acceso a los famosos Cedros de Líbano. Los antiguos monasterios tallados en la barranca se han vuelto parte de la belleza natural de este sitio con su tranquilidad que irradia el valle, y la fragancia de sus flores y aromáticas plantas.  

Los Cedros símbolo eterno de Líbano  son conocidos por su resistente madera a las altas temperaturas, la humedad y el envejecimiento. El Rey Salomón pidió grandes cantidades de madera de cedro al Rey Hiram de Tiro, para construir su templo en Jerusalén. Los egipcios usaron la madera para la construcción de sus navíos y sarcófagos y emplearon el aceite de cedro para la momificación.  

Baalbek es uno de los sitios arqueológicos más atractivos del mundo entero, con sus tres templos principales de Júpiter, Baco y Venus. El recorrido de este monumental santuario empieza con el templo de Júpiter, el más grande, que se construyó durante el dominio del Emperador romano Augusto, a principio de la era cristiana,  y del cual permanecen seis de las 54 columnas iniciales.  

Sidon es una ciudad antigua mencionada en el famoso El-Amarna, cartas del siglo XIV a.C. Como otras ciudades fenicias, fue dominada por Persia, así como por Grecia y Roma, antes de las conquistas árabes. Parado orgullosamente en el mar, su castillo data de tiempo de los Cruzados, que fueron seguidos por los Mamelucos.   

Beiteddin a unos kilómetros del fascinante pueblo de Deir el-Qamar tiene un palacio que es una obra maestra de la arquitectura libanesa del siglo XVIII, construido durante el reino del Emir Bachir II Chehab. Este palacio, con su inmenso patio, espléndidas fuentes de piedra ocre y arcadas absolutamente geométricas, es un maravilloso sitio para visitar.

Términos y condiciones

[versión original y en árabe]

 

Vivirlo, recordarlo, amarlo

 

La nostalgia se ha instalado en la memoria. Han pasado semanas del viaje a Líbano y quienes estuvimos en la tierra de nuestros abuelos, El Bled, seguimos recordando y disfrutando los días vividos en ese maravilloso país. Esto se manifiesta en los mensajes vía internet, los whatsApp y las llamadas telefónicas entre los integrantes del grupo que viajó el verano 2015, gracias al patrocinio de la ONG RJ Liban.

 

Siete mexicanos, entre más de setenta personas, tuvimos la oportunidad de recorrer Líbano durante tres semanas, compartiendo la experiencia con ciudadanos provenientes de Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Francia, Irlanda, Noruega y Uruguay. La mayoría de los becarios éramos de ascendencia libanesa, además de algunas personas reconocidas como “Amigos de Líbano”, por su gran interés en la cultura del antiguo país de los fenicios.

 

Todo comenzó con una convocatoria de RJ Liban, y su presidente fundador Naji Farah, que invitaba a recorrer Líbano de forma gratuita, durante tres semanas, participando en un sorteo, previa inscripción en su página web. Gracias a Nabih Chartouni, presidente de la Asociación Al Fannan, tuvimos conocimiento de tal convocatoria, que fue la puerta a una de las experiencias más bellas que hayamos tenido, quienes concursamos y ganamos la beca.

 

RJ Liban es una asociación fundada en Francia en 1986 por un grupo de jóvenes profesionales y de estudiantes libaneses. Significa Unión de la Juventud Libanesa (en francés: Rassemblement de la Jeunesse Libanaise). Su misión es:Promover y preservar la herencia cultural de Líbano; establecer encuentros entre los libaneses, sus descendientes y sus amigos en el mundo de la emigración libanesa y llevar a cabo actividades culturales entre los jóvenes libaneses, a fin de fortalecer su amor por la patria de origen.

 

Para lograrlo lleva a cabo diversos programas sociales, culturales y turísticos en Líbano y con la emigración en el mundo. El viaje respondió a su misión, al promover el regreso de descendientes libaneses, así como la búsqueda y el reencuentro de sus familias de origen, lo cual lograron exitosamente varios de los invitados, entre ellos Laura y Mario Athié, ambos de México; José Luis Elmelaj de Argentina y Antonio Abdo de Bolivia.

 

¡Dichos encuentros fueron respuesta a búsquedas de mucho tiempo atrás y despertaron infinidad de emociones!

 

La incursión se inició en Beirut, en cuyo aeropuerto fuimos recibidos por Joseph Athié, un amable colaborador de Naji Farah. Éste último nos encontró en el hotel, ofreciéndonos una cálida bienvenida, y luego una invitación a cenar en un agradable restaurant ubicado en un jardín con pinos y robles, en la zona de Broummana.

 

El recorrido por el país se inauguró en una ceremonia a la que asistieron los embajadores de Argentina, Francia, México y Uruguay, así como un representante del Ministerio de Turismo Libanés. Cabe destacar lo que Naji Farah dijo en tal ocasión: Todo emigrante tiene derecho a regresar a Líbano. Esa rotunda afirmación me motivó a reflexionar, una vez más, acerca de una realidad dolorosa: ¡Muchos de nuestros abuelos no pudieron regresar! Y ahora se nos estaba dando esa gran oportunidad a sus descendientes.

 

La visita al Bled incluyó recorridos de norte a sur y de este a oeste: grandes ciudades, pequeños poblados, campos, montañas, bosques, grutas, costas, zonas arqueológicas y barrios antiguos; todas y todos plenos de historia, belleza y color; es imposible mencionar a tantos nombres en este corto espacio.

 

Las experiencias en el día a día enriquecieron nuestra existencia: convivir con personas de nueve países y descubrir que el origen común y el deseo de recuperar las raíces es un enorme factor de unidad; compartir nuestras expectativas del viaje a todo el grupo en Hamana, donde también fuimos convidados a una espléndida cena por el obispo maronita de México George Abi Younes, quien visitaba Líbano en esas fechas; escuchar las historias de los compañeros de viaje acerca de sus peripecias y, en algunos casos, de sus sacrificios para poder comprar los boletos de avión (único requisito solicitado por RJ Liban); las clases de idioma árabe libanés en un ambiente lúdico, en las que la profesora Samira El Jorr se esforzaba por facilitarnos el aprendizaje.

 

Departir alrededor de las mesas que ofrecían exquisitos platillos cuyo sabor nos recordaban a los probados desde la infancia; ver bailar dabke de manera experta por el grupo de jóvenes argentinos, y lanzarse a hacerlo, con un mínimo de práctica, estimulados por la música que penetraba la piel y despertaba una gama de emociones; admirar las esculturas creadas por Mario Athíe; convivir con integrantes del ejército libanés, así como con hijos de soldados, muchos de ellos huérfanos, y saber de sus intereses y anhelos; visitar la frontera con Israel y pisar la tierra que puede hablar de experiencias dolorosas, de una lucha por la nación y el honor.

 

Asistir a la boda de dos jóvenes argentinos en la catedral de Tiro, Paula Gattas y Federico Montes Chantire, quienes “cumplieron su sueño de regresar a la tierra de sus antepasados para unirse en matrimonio y empezar una vida libanesa”, y luego participar en una celebración inolvidable siguiendo las costumbres del país; visitar el Santuario de San Charbel Majluf y, en ese espacio lleno de misticismo, orar unidos en una misa celebrada por Abuna Yaacoub Badaoui, que vino también de México.

 

Visitar el maravilloso Museo Nacional de Beirut, bajo la excelente guía de Nada Mitri; recorrer la antiquísima muralla marítima construida por los fenicios en Batroun; visitar los milenarios Cedros y admirar su grandeza y majestuosidad; recorrer las antiguas calles de ciudades y pueblos, descubriendo sus rincones y las costumbres de sus pobladores; explorar las zonas arqueológicas, testimonio de culturas antiquísimas; ser sorprendidos por el lente oportuno del simpático brasileño Mauricio Yazbek; y la convivencia de horas y horas en el autobús, excelente oportunidad para tratar diariamente a quienes dejaron de ser personas ajenas y desconocidas, al descubrir lo interesante y cálido de cada una y uno, para finalmente iniciar el camino de una hermosa amistad que continúa hasta el día de hoy.

 

Por supuesto, en todos sitios y tiempos el grupo disfrutaba de la hospitalidad y el cariño de los libaneses y de la atención constante por parte de Naji, Joseph, el matrimonio formado por los profesores Nada y Youssef Rizk, el embajador Fares Eid, Rosarita Tawil, responsable de relaciones públicas y Vanina Palomo, simpática y dinámica argentina-libanesa, también colaboradora de la asociación… y así podría continuar escribiendo muchas páginas. Por todo ello ¿cómo no sentir tanta nostalgia?

 

Lo anterior es una síntesis muy apretada de la riqueza que nos obsequió este viaje. Para quienes lo vivimos fue un gran regalo de la vida, un sueño alcanzado, cuyos principales efectos han sido: el gran amor por Líbano que despertó o aumentó en nosotros, así como haber acrecentado la comprensión de nuestros ancestros libaneses que dejaron su tierra, a causa de la dominación turca, buscando libertad y la posibilidad de una nueva vida; además de la motivación a trabajar aún más en favor del libanismo y de Líbano, desde el sitio en que ya nacimos sus descendientes. Y aunado a todo ello, la cantidad de nuevos amigos y amigas en distintos países.

 

De ahí que en este recorrido, RJ Liban haya cumplido su misión con creces, por lo que nuevamente es necesario agradecer esta gran oportunidad a la asociación y a Naji Farah y su equipo, así como a la presidencia de Al Fannan. Por todo lo antes narrado, y ya de regreso a nuestra realidad cotidiana, aunque sin dejar de saborear los recuerdos, me parece que podemos tomar como nuestras las palabras de la juventud boliviano-libanesa: ¡Nosotros no vivimos en Líbano; Líbano vive en nosotros!

 

Bertha Teresa Abraham Jalil

Texto publicado en la edición de otoño de 2015, en el trimestral "Baitna" del Centro Libanés de la Ciudad de México

 

* Maestra en Historia con especialidad en Historia del arte por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.

* Obtuvo Mención Honorífica en el Premio Miguel Covarrubias, convocado por Conaculta-INAH, en la categoría de tesis de maestría, correspondiente al campo de “Museografía”.

Nota laudatoria1986, reconocimiento otorgado por la UAEM.

Su preparación incluye más de 50 cursos y seminarios sobre Historia del arte, Formación de recursos humanos, Desarrollo humano, Didáctica, Metodología de la investigación, Proyectos turísticos, Administración del Patrimonio cultural y Museología.

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