
De
Madrid a
Marjeyoun, para
Juan Antonio y
Dunia :
Juan Antonio
Serrano Álvarez,
que había
cumplido su misión
en la UNIFIL en
febrero, regresó
para casarse con
Dunia Atallah el
domingo 22 de
julio, y la
ceremonia
religiosa tuvo
lugar en la
iglesia
greco-católica
de Marjeyoun. La
pareja feliz
partirá para
instalarse en
España el 4 de
agosto
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La
imagen del encuentro de
La Celle-Saint
-Cloud, que tuvo lugar en
Francia del 14 al 16 de julio,
fue cautivadora por la
abundancia de lo no-desvelado
que sin embargo fue
perfectamente mostrado y
magistralmente puesto en escena,
como en la tragedia griega. Si
dicho retiro interlibanés tuvo
algún resultado, ha sido el de
revelar una gama de
presuposiciones cuyo eco medíático
permite una doble lectura.
Podemos considerar estos
encuentros o sea como un momento
trágico, o sea como una
manifestación de este parámetro
tan tercermundista que
denominamos
«humanitario». Es legítimo
establecer un paralelismo entre
el estancamiento actual, tan
doloroso para el Líbano, y el
momento trágico mediante el
cual las figuras heroicas
pueblan nuestra memoria.
Gilgamesh, Edipo, Phedra, Didon,
Medea son, tal como el Líbano,
héroes patéticos en su
impotencia frente al implacable
destino. Nada ilustra mejor el
estancamiento suicida del Líbano
que
la Medea
de Euripido, seis veces mortífera
y diez veces infanticida. Medea,
que asesinó a sus propios hijos,
es indudablemente la más
deplorable pero la más confusa
de las heroinas. Cuanto más
acercamos su monstruosidad, más
esta mujer gana en misterio,
seducción y humanidad, sobre
todo cuando exclama : «Comprendo
que cometo el mal, pero mi
estado de animo es más fuerte
que mi voluntad.» El grito de
Medea es aquel del Líbano donde
algunas de sus fuerzas políticas,
ciegas y suicidas, están
convencidas que el estado de ánimo
de sus entrañas es superior a
la voluntad de la razón.
En
sitio, la guerra anunciada para
el mes de julio no tuvo lugar, y
los rumores dejaron paso a una
retoma de confianza desembocando
en la llegada al aeropuerto
internacional de Beirut de miles
de Libaneses que residen en el
extranjero y veraneantes árabes
fieles al Líbano. El
festival de Byblos empezó el sábado
28 de julio con fasto y pompa en
la ciudad fenicia ocho veces
milenaria con el grupo francés
Nouvelle vague, y acogerá los días
2 y 3 de agosto el cantante
italiano de encanto Alessandro
Safina y su orquesta.
La batalla de Nahr el-Bared
empezó hace dos meses y está a
punto de ser ganada por el ejército
libanés, que avanza edificio
tras edificio en un espacio
minado provocando todas las
semanas la muerte de decenas de
soldados. El ministro de asuntos
exteriores, Bernard Kouchner,
hizo una visita relámpago el
domingo 29 de julio en Beirut,
donde recibió en compañía del
Embajador Bernard Emié los
principales dirigentes del país,
a una semana de la batalla
electoral del Metn. Mantuvo una
reunión por la noche antes de
marcharse con su homólogo español,
Miguel Angel Moratinos, quién
por su parte se trasladó al día
siguiente al Sur del Líbano,
donde un feliz acontecimiento
sucedió al atentado trágico
del 24 de junio contra el
contingente español de
la UNIFIL
: Juan Antonio Serrano Álvarez,
que había servido en este
contingente hasta febrero, volvió
al país para casarse con la
bella Dunia Atallah, el domingo
22 de julio, en
la Iglesia
de San Pedro de los grecos-católicos
de Marjeyoun. La pareja feliz
partirá para instalarse en la
región de Granada en España el
4 de agosto.
El
grito de Medea
por
ANTOINE COURBAN - texto completo
La
imagen del encuentro de La Celle-Saint
-Cloud, que tuvo lugar en
Francia del 14 al 16 de julio,
fue cautivadora por la
abundancia de lo no-desvelado
que sin embargo fue
perfectamente mostrado y
magistralmente puesto en escena,
como en la tragedia griega. Si
dicho retiro interlibanés tuvo
algún resultado, ha sido el de
revelar una gama de
presuposiciones cuyo eco medíático
permite una doble lectura.
Podemos considerar estos
encuentros o sea como un momento
trágico, o sea como una
manifestación de este parámetro
tan tercermundista que
denominamos
«humanitario». Es legítimo
establcer un paralelismo entre
el estancamiento acutal, tan
doloroso para el Líbano, y el
momento trágico mediante el
cual las figuras heroicas
pueblan nuestra memoria.
Gilgamesh, Edipo, Phedra, Didon,
Medea son, tal como el Líbano,
héroes patéticos en su
impotencia frente al implacable
destino.
A
menudo, como Phedra o Didon, van
hasta el extremo de la absudidad
en su situación suicidándose y
«mueren cantando como cigüeñas
divinas» (Sully Prud'homme). El
fin de semana de La Celle-Saint-Cloud fue la ocasión de un
espectáculo al cual no se
hubieran negado Euripido,
Eschylo o Sophocles.
En la sala de baile del castillo,
todos los protagonistas de una
tragedia griega estaban
presentes. Antes que nada el público,
representado por los amigos
franceses, los medios de
comunicación del planeta así
como los libaneses postrados
frente a sus televisores. Después,
el coro bajo la forma de dichos
participantes insólitos siendo
los mimebros de la enigmática
«sociedad civil» cuyo estatuto
es aún mas misterioso. Y
finalmente, los héroes
representados por las segundas
navajas de las fuerzas dichas
políticas, siendo algunos los
verdaderos predadores de la «ciudad».
Dividido de algún modo contra
si mismo, el juego trágico
tiene lugar estrictamente en dos
planes separados. Sobre el
escenario, los protagonistas del
drama, los héroes-víctimas del
proceso, siempre mas o menos
extraños, alienados a la
condición ordinaria de
Ciudadano. En frente, bailando y
cantando, el coro constituido
por un grupo de ciudadanos
ordinarios cuyos sentimientos
expresan una sabiduría común
proveniente del fondo de los
tiempos. Los miembros de la
enigmática sociedad civil
libanesa, presentes en
La Celle-Saint
-Cloud, encajan perfectamente en
dicha definición. En cuanto al
héroe principal, el Líbano,
explaya la absurdidad de su
interminable pasión, de su
carne machacada y su gran dolor
que, durante un fin de semana en
el castillo, se convirtió en un
espectáculo patético en vez de
quedarse mudo. El héroe es
actualizado durante el momento
trágico, convertido en presente
y cercano, y puesto en
entredicho ante el público. Es
«convertido en objeto» porque
meramente se convirtió en
objeto. Asi mismo, sobre el
escenario, el héroe deja de ser
únicamente la víctima del
depredador, para convertirse en
extraño de si-mismo. Ahora
es problemático.
En
la Celle-Saint
-Cloud, nos percatamos como la
tragedia actualiza el héroe (Líbano)
y lo coloca en estado, ante el
cruce de decisiones que marcarán
su destino. Sin embargo, esto no
convierte al héroe trágico en
un ser autónomo y responsable.
Curiosamente, siempre es
ilustrado como un ser
desconcertante e incomprensible,
a la vez culpable e inocente, lúcido
y ciego. Por el juego de cambios
que marcan el desarrollo del
drama, la misma pregunta se hace
incesantemente: cual es la
relación entre el héroe y sus
actos? Incluso palnificados y
madurados con cuidado, acaso
dichas acciones mas allá del
ser del héroe trágico? Su
sentido profundo no le queda
opaco y con velo? Siendo a la
vez agente y receptor de acción,
el héroe finalmente se da
cuenta «quién» es en el
momento de desenlace del drama.
Por consiguente, se revela a si
mismo el carácter fatídico de
sus propios actos, los cuales
realizó sin saberlos y sin
intención.
En esto proceso de desintegración
y desapropriación de si mismo,
el héroe trágico avanza como
un «alienígena poseído por
una fuerza externa que a veces
procede a una envoltura
insidiosa y a veces ataca a su víctima
en un rapto violento» (Jean
Salem). Tal es el Líbano. No
dispone de un espacio propio:
espacio de representación, de
comunicación, y de decisión.
Puede, como mucho, elegir la
fuga como Gilgamesh o ir hacia
el extremo frente a frente con
el destino. Fue este frente a
frente que condujo Didon hacia
el suicidio, expresión última
y grandiosa del fracaso.
En La Celle-Saint-Cloud, todo el
planeta se dió cuenta del
estancamiento del Líbano. Fue
la víctima de un destino que lo
sobrepasa y contra el cual no
logra oponer un espacio «histórico»,
aquel de la «ciudad», espacio
a la medida del hombre libre y
que el 14 de marzo 2005 fue
perfectamente ilustrado. La
voluntad política no
compaginaba aquella del pueblo
ya que algunas fuerzas políticas
libanesas exaltan, sin darse
cuento e sin intención, la
ruina y la muerte en nombre del
absolutismo totalitaro y
totalizador de su idealismo.
Nada
ilustra mejor el estancamiento
suicida del Líbano que la
Medea de Euripido, seis veces
mortífera y diez veces
infanticida. Medea, que asesinó
a sus propios hijos, es
indudablemente la más deplorable
pero la más confusa de las
heroinas. Cuanto más acercamos
su monstruosidad, más esta mujer
gana en misterio, seducción y
humanidad, sobre todo cuando
exclama : «Comprendo que cometo
el mal, pero mi estado de animo
es mas fuerte que mi voluntad.»
El
grito de Medea es aquel del Líbano
donde algunas de sus fuerzas políticas,
ciegas y suicidas, están
convencidas que el estado de ánimo
de sus entrañas es superior a
la voluntad de la razón.
La
quinta ascensión al monte
Hermon empezará el 5 de agosto
En
ocasión de la fiesta de la
Transfiguración (el 6 de agosto),
el consejo municipal de Rachaya
organiza la quinta ascensión al
monte Hermon, que empezará el
domingo 5 de agosto a las 10h.
Los peregrinos establecerán un
campamento a una altitud de
2.400 m, donde pasarán la noche.
La ascensión será clausurada
con una misa al aire libre que
será celebrada el lunes 6 de
agosto por la mañana por un
representante del Mgr Elias
Kfouri, obispo greco-ortodoxo de
Marjeyoun. El objetivo de dicha
marcha es resaltar la
importancia turística e histórica
de este sitio de una belleza única
que sería aquel del monte de la
Transfiguración. Las
inscripciones a dicha marcha
tendrán lugar hasta
el miércoles 1 de agosto. Para
más información, se ruega
llamar a los números siguientes
: +961.3.615702, +961.3.744834,
+961.3.919007.

www.cedar-travel.com
En
el frente de Nahr el-Bared
El
ejército libanés perdió el
domingo 22 de julio tres soldados:
– El capitán Tony Khalil
Semaan (36 años), nacido en
Ablah (distrito de Zahlé),
casado y padre de un hijo. Se
incorporó a la academia militar
en 1993. Fue enterrado en su
pueblo natal.
– El adyudante-jefe Ahmad
Mohammad Farhat (39 años),
nacido en Mazraa (Beirut).
casado y padre de tres hijos. Se
alistó en el ejército en 1985.
Fue
enterrado en el pueblo de Sohmor
(Bekaa-Oeste).
– El sargento Ahmad Khaled
Mehrez, que fue enterrado en su
pueblo natal de Hrar (Akkar), en
presencia de su famille, sus
parientes, sus compañeros de
arma y un representante de la
commandancia del ejército.

Pausa
merecida para los soldados
libaneses en el frente de
Nahr el-Bared

Columnas
greco-romanas que dan al mar
en las ruinas de la Ciudad
de Tiro. Foto tomada el
17 de julio de 2007. Naji
Farah