atrice
Patrie es una
diputada europea.
Dicho antiguo
presidente del
Sindicato Francés
del poder
judicial
encabeza en la
actualidad la
delegación
interparlamentaria
para las
relaciones con
los países del
Mashreq (Jordania,
Líbano, Siria,
y Egipto).
Emmanuel Español
es historiador.
Ambos formaron
parte de los
observadores
europeos que
garantizaron el
buen desarrollo
de las
elecciones
legislativas
durante junio
2005 en Líbano.
Por consiguiente,
son los mejores
ubicados y los más
creíbles para
describirnos el follón
libanés
de los últimos
tres años. Ya
que los
periodistas y
políticos
olvidan a menudo
abarcar en su
totalidad
eventos
comentados con
crónica, habida
cuenta que, sin
una visión
global, nadie
puede realmente
entender lo que
ocurre. Por lo
tanto, acaso
esta prueba es
esencial,
indispensable
para deshacer
nudos, ver la
realidad de los
hechos, y
proponernos un
proyecto futuro
coherente?
Antes
que nada, el
postulado del
comienzo. Único.
Frío. Imparable
pero Auténtico.
La guerra del
pasado verano
2006 no fue el
resultado del
azar. A pesar
del asesinato de
Rafic Hariri, el
fervor en la
calle dio lugar
a un dinamismo
singular. Un
acto sin sentido
pero un
resultado
probado : la
salida del ejército
sirio del
territorio libanés.
Más adelante,
las elecciones
legislativas
consagraron la
victoria del
frente del 14 de
marzo. La
coalición
favorable a la
independencia
tomó el poder.
Por fin, el
futuro parecía
posible. De
hecho, los
asesinatos políticos
seguían su
curso (Bassel
Fleihane,
Georges Haoui,
Samir Kassir,
Gebran Tuéni…).
Pero Fouad
Siniora, el
Presidente del
Gobierno, dio el
impulso. El
despegue económico
tuvo lugar. La
temporada turística
parecía
prometedora…
sin embargo, la
Guerra llegó en
un punto crucial
rompiendo el
dinamismo
primaveral de
Beirut.
La
planificación
de dicho
conflicto por
Israel fue una
hipótesis
plausible, ya
que correspondía
a los
tradicionales métodos
y objetivos de
los líderes de
dicho país:
llevar al
conflicto
interno entre
comunidades
confesiones
para convertirse
en la única
democracia
regional, hacer
uso de la sanción
colectiva para
castigar a los
libaneses por
dar cobijo a la
milicia de
Hezbolá. Tal
como Israel
castiga a los
palestinos por
haber traído
democráticamente
al poder al
movimiento
Hamas.
El
Líbano hace
sombra a su
vecino. No solo
a nivel económico.
Israel quiere
imponer su
modelo de
coexistencia
democrática. El
estado hebreo ya
no tolera la
presencia en sus
fronteras de una
democracia
pluralista,
pluri-confesional
y pluricultural.
Puesto que la
decepción
israelí está
basada en la
imposibilidad
para los pueblos
árabes de vivir
bajo un modelo
democrático. O,
como los
palestinos que
lograron su
proceso
electoral
legislativo (Somos
conscientes que
Tsahal, el Ejército
de Defensa
Israelí,
reprimió a los
nuevos elegidos).
Los libaneses
también
demostraron que
sus
instituciones
funcionan.
Aquello fue el
crimen grandioso:
la demostración
de que Israel no
fue el único
estado democrático
en la región.
Divide
y prevalece.
Esto puede ser
una de las
maniobras
intentadas
durante la
guerra del
pasado verano
2006, sin éxito.
La división de
las comunidades
libanesas fue un
objetivo estratégico,
confirmada por
las
declaraciones
del número dos
del estado mayor
en febrero 2006.
Por lo tanto,
esto explica los
bombardeos
dirigidos
(Pueblos chiítas
en el sur
arrasados,
pueblos
colindantes
cristianos a
unos kilómetros
de distancia
descartados).
Pero al final,
el estallido
interno esperado
no tuvo lugar.
Al contrario,
fue un impulso
de solidaridad
nacional
que unió
al pueblo. Una
vez más, la
voluntad de
quebrar el espíritu
libanés – el
supuesto
objetivo del
asesinato de
Hariri –
lamentablemente
fracasó.. El Líbano
fue incluso
capaz de dar
vida a un
simulacro de
unidad nacional.
Israel
nunca actúa
sola. Somos
conscientes de
ello. Sólo los
imbéciles
piensan lo
contrario. Sin
embargo, debemos
mirar desde el
punto de vista
americano, así
como el de
nuestros aliados
en la región.
Pero, entonces,
quién quiere
destruir el Líbano?
Porqué? Y quién
es capaz de
mostrar una auténtica
y fuerte
voluntad política
para desempeñar
el papel de
constructor?
Estas son las
preguntas a las
cuales el libro
intentará dar
respuesta. Claro,
pragmático, lógico,
y argumentativo.
Todos los
elementos
mencionados dan
en la diana.
El Fénix
del Levante se
levantará, pero
también tiene
que ser asistido.
Puesto que, como
Ghassan Tueni
dijo, El
Líbano, tan
pequeño país,
pero tan grande
el mensaje que
conlleva…
no debe
sacrificarse
sobre el altar
capitalista. Ya
que la economía
no lo es todo,
El Líbano no es
tan solo un
destino. Mas
bien, debe
forjarse un
destino para si
mismo:
convertirse
en la luminaria
de la democracia
en Oriente
Medio. Para ello,
debe antes que
nada cuestionar
su historia,
incluso la más
reciente.
Y
no hay que
rendirse a la
desesperación.
Puesto que, en
vista de tantas
calamidades, es
el sentimiento
de impotencia
que prevalece,
tal como nos lo
recuerda
ciertamente
Samir Kassir en
su libro
titulado: Consideraciones
en la problemática
árabe. La
impotencia es
indudablemente
el emblema de la
problemática árabe
hoy en día. La
impotencia
siendo lo que
pensamos debe
ser. La
impotencia de
actuar afirmando
lo que pensamos
debe ser. La
impotencia de
actuar afirmando
tu voluntad de
existir, no se
asemeja a una
probabilidad,
enfrentándose
al otro que te
niega, te
desprecia y
ahora, una vez más,
te domina. La
impotencia de
acallar el
sentimiento de
que no eres más
que excedente de
plusvalía sobre
el tablero
planetario,
cuando la
partida se juega
en su localidad…